La sanación comienza con la curiosidad

La sanación comienza con la curiosidad

Fotografía del Dr. Gary Jordan, co-creador de la Teoría del Estilo de Percepción y autor de ‘La sanación comienza con la curiosidad’
Dr. Gary Jordan, co-creador de la Teoría del Estilo de Percepción

La sanación a menudo se describe como un proceso de reparar lo que está roto, superar el dolor o finalmente “seguir adelante” después de experiencias difíciles. Pero la sanación rara vez se desarrolla de una manera tan ordenada o predecible. Más a menudo, primero nos pide algo más silencioso.

No certeza.

No perfección.

Ni siquiera respuestas inmediatas.

Nos pide curiosidad.

La curiosidad crea un espacio entre nosotros y nuestras reacciones automáticas. Nos permite hacer una pausa el tiempo suficiente para preguntarnos qué podrían estar tratando de decirnos nuestras emociones, en lugar de apartarlas inmediatamente, juzgarlas o intentar controlarlas.

Y ese pequeño cambio puede transformar mucho más de lo que imaginamos.

La curiosidad cambia la relación que tenemos con nosotros mismos

La mayoría de nosotros somos sorprendentemente rápidos para juzgar nuestras experiencias emocionales.

Nos decimos:

  • No debería sentirme así.

  • Ya debería haber superado esto.

  • ¿Por qué no puedo simplemente dejarlo ir?

  • ¿Qué me pasa?

El juicio tiende a cerrar la puerta al entendimiento. La curiosidad la vuelve a abrir silenciosamente.

En lugar de criticarnos por sentirnos ansiosos, enojados, desconectados o abrumados, la curiosidad nos invita a una respuesta diferente: ¿Qué podría estar tratando de mostrarme este sentimiento?

Esa pregunta suaviza algo dentro de nosotros.

No porque la emoción desaparezca inmediatamente, sino porque comenzamos a relacionarnos con nosotros mismos con mayor apertura y compasión en lugar de resistencia.

Las historias detrás de la emoción

Las emociones rara vez aparecen de manera aislada. A menudo están conectadas con historias más profundas que llevamos sobre nosotros mismos, nuestras relaciones y el mundo que nos rodea.

A veces esas historias son tan familiares que dejamos de cuestionarlas por completo.

Una conversación difícil se convierte en Siempre digo lo incorrecto.

Una decepción se convierte en No soy suficientemente bueno.

Un conflicto se convierte en La gente eventualmente se va.

La curiosidad nos ayuda a desacelerar lo suficiente para examinar esas historias en lugar de aceptarlas automáticamente como verdad.

¿De dónde viene esta creencia? ¿Está conectada únicamente con este momento o se siente más antigua que eso? ¿Qué más podría ser verdad?

La sanación a menudo comienza en el momento en que estamos dispuestos a explorar nuestras experiencias internas en lugar de defenderlas, reprimirlas o explicarlas inmediatamente.

La percepción moldea aquello hacia lo que dirigimos nuestra curiosidad

Una de las cosas que hemos observado a través de la Teoría del Estilo de Percepción es que las personas dirigen naturalmente su curiosidad de diferentes maneras.

  • Algunos sienten curiosidad por las emociones y las relaciones.

  • Otros se enfocan en comprender causas, sistemas o patrones.

  • Algunos buscan posibilidades e implicaciones futuras.

  • Otros se enfocan en pasos prácticos o en crear claridad a partir de la confusión.

Ninguno de estos enfoques está equivocado. Simplemente reflejan diferentes maneras de percibir e interactuar con el mundo.

Esto importa porque las personas no sanan todas de la misma manera.

Para una persona, la sanación puede comenzar a través de la conversación y la conexión emocional.
Para otra, puede comenzar organizando pensamientos dispersos en algo más manejable.
Para alguien más, puede comenzar comprendiendo el significado más profundo de una experiencia o reconociendo un patrón que antes no había notado.

El camino puede ser diferente, pero la curiosidad sigue siendo el hilo común.

A menudo es el primer paso que nos mueve de la reacción hacia la conciencia.

La curiosidad crea espacio entre la emoción y la reacción

Cuando las emociones se sienten intensas, nuestro instinto natural suele ser reaccionar rápidamente:

  • retirarnos,

  • defendernos,

  • explicar,

  • cerrarnos,

  • sobreanalizar,

  • o intentar recuperar el control.

La curiosidad interrumpe ese ciclo automático.

En lugar de reaccionar inmediatamente, comenzamos a observar.

¿Qué estoy sintiendo realmente en este momento?
¿Qué parece haber desencadenado esta reacción?
¿Por qué esta situación se siente tan significativa para mí?

A veces la sanación no comienza con análisis profundos o largas reflexiones.

A veces comienza simplemente nombrando lo que sentimos.

Las investigaciones continúan mostrando que identificar las emociones puede ayudar a reducir la intensidad emocional y crear una mayor autoconciencia. Y para muchas personas, especialmente aquellas que no procesan naturalmente a través de largos diarios o exploración emocional, este puede ser un lugar mucho más accesible para comenzar.

Una práctica sencilla podría verse así:

  • Haz una pausa.

  • Respira profundamente.

  • Nombra la emoción en dos palabras o menos.

Rechazado.
Ignorado.
Ansioso.
Avergonzado.
Desconectado.
Agotado.

Ese pequeño momento de conciencia puede crear suficiente espacio para que la curiosidad entre en la conversación.

La curiosidad nos ayuda a pasar del juicio a la compasión

La curiosidad cambia no solo la forma en que nos vemos a nosotros mismos, sino también la forma en que vemos a otras personas.

Cuando nos sentimos heridos, decepcionados o incomprendidos, es fácil hacer suposiciones sobre las intenciones de los demás. Naturalmente interpretamos las situaciones a través de nuestra propia lente perceptiva.

Pero la curiosidad nos invita a considerar que puede haber mucho más sucediendo bajo la superficie de lo que inicialmente percibimos.

¿Por qué esta persona podría estar reaccionando de esta manera?
¿Qué presiones o miedos podría estar cargando?
¿Podría estar percibiendo esta situación de una manera muy diferente a la mía?

Esto no significa justificar comportamientos dañinos ni ignorar nuestros propios sentimientos. Más bien, crea espacio para el entendimiento sin caer inmediatamente en la culpa o la certeza absoluta.

Y muchas veces, el entendimiento suaviza la rigidez emocional de formas que el juicio jamás podría lograr.

Los pequeños momentos de curiosidad importan

La curiosidad no siempre llega a través de grandes revelaciones o descubrimientos profundos. Más a menudo, crece mediante pequeños momentos de conciencia intencional.

Puede verse como:

  • hacer una pausa antes de reaccionar,

  • notar la tensión en tu cuerpo,

  • hacer una pregunta honesta,

  • nombrar una emoción,

  • sentir curiosidad por un patrón recurrente,

  • o permitirte permanecer en la incertidumbre un poco más de lo habitual.

Estos momentos pueden parecer pequeños, pero gradualmente transforman la relación que tenemos con nosotros mismos y con los demás.

Con el tiempo, la curiosidad nos ayuda a sentir menos miedo de nuestro mundo interior.

Y eso importa porque la sanación rara vez consiste en eliminar completamente las emociones. Se trata de aprender a permanecer presentes con nosotros mismos de manera más honesta, más compasiva y con menos miedo.

Reflexión final

La curiosidad no es debilidad.
No es indecisión.
Y no es ausencia de fortaleza.

En muchos sentidos, la curiosidad es la disposición de permanecer abiertos en lugares donde preferiríamos cerrarnos.

Nos ayuda a ir más allá de las suposiciones automáticas, el autojuicio rígido y la certeza emocional. Nos invita a explorar en lugar de defendernos inmediatamente, a comprender en lugar de simplemente reaccionar.

Y quizás lo más importante, la curiosidad nos recuerda que nuestras experiencias emocionales no son problemas que debamos resolver, sino experiencias dignas de comprensión.

La sanación rara vez comienza teniendo todas las respuestas.

Más a menudo, la sanación comienza cuando estamos dispuestos a hacer un tipo diferente de pregunta.

Por favor comparte tus pensamientos sobre este tema en la sección de comentarios abajo.

Descubre más sobre los servicios que tenemos disponibles para ayudarte a encontrar el éxito que deseas y mereces.


Acerca del Dr. Gary M. Jordan, Ph.D.

Gary Jordan, Ph.D., cuenta con más de 35 años de experiencia en psicología clínica, evaluación conductual, desarrollo individual y coaching. Obtuvo su doctorado en Psicología Clínica de la California School of Professional Psychology – Berkeley. Es co-creador de la Teoría del Estilo de Percepción, un revolucionario sistema de evaluación psicológica que enseña a las personas cómo liberar su máximo potencial para el éxito. Es socio de Vega Behavioral Consulting, Ltd., una firma consultora especializada en ayudar a las personas a descubrir sus verdaderas habilidades y talentos.

Información adicional sobre el Dr. Gary Jordan

 



 
Add Comentarios:
Please login or register to add your comentarios or get notified when a comentarios is added.
1 person will be notified when a comentarios is added.